Preguntas de los lectores
Hace poco salí con mis amigos de la universidad a un restaurante, nos ofrecieron para empezar distintas bebidas, todos eligieron una opción diferente de las cuatro mencionadas, mi primer reacción fue pedir la única que no habían pedido, cuando reaccioné, recordé que no me gustaba mucho la fresa, y la bebida que había pedido era con dicha fruta, a pesar de que había otra bebida con una de mis frutas preferidas, mango; pensé sobre el comportamiento inusual que había tenido, y decidí compartirlo con mis amigos de la mesa, en total éramos: dos economistas del ITAM y dos mercadólogas del ITAM.
Hace poco salí con mis amigos de la universidad a un restaurante, nos ofrecieron para empezar distintas bebidas, todos eligieron una opción diferente de las cuatro mencionadas, mi primer reacción fue pedir la única que no habían pedido, cuando reaccioné, recordé que no me gustaba mucho la fresa, y la bebida que había pedido era con dicha fruta, a pesar de que había otra bebida con una de mis frutas preferidas, mango; pensé sobre el comportamiento inusual que había tenido, y decidí compartirlo con mis amigos de la mesa, en total éramos: dos economistas del ITAM y dos mercadólogas del ITAM.
Los economistas argumentaban que de forma racional había
elegido, de acuerdo a mis curvas de utilidad, preferencias y yo y mi amiga como mercadólogas argumentábamos que la circunstancia me orilló a elegir la única opción
faltante, y que no estaba acorde al 100% con mis preferencias y curvas de
utilidad, he consultado múltiple bibliografía para fundamentar mi argumento,
¿me podrían recomendar algún autor para complementar mi postura? Gracias. Abril
Respuesta
Gracias por tu interés en nuestro blog Abril,
con gusto te recomendamos el libro: “Predictably Irrational” de Dan Ariely, en
donde concluye lo siguiente:
Somos predeciblemente irracionales, a pesar de
que los teóricos en economía suponen que somos racionales y que conocemos toda
la información pertinente o relevante acerca de nuestras decisiones, que
podemos calcular el valor de las diferentes opciones que nos enfrentamos; que si
cometemos errores, nuestra experiencia o la “fuerza del mercado” ayudarán; no
hay que olvidar que somos movidos por fuerzas (emociones, relatividad, normas
sociales, entre otros) que muchas veces somos incapaces de comprender; también
influyen las ilusiones visuales y todos nuestros sentidos, y todo se queda
almacenado en el cerebro, cuando reaccionamos no implica que sea realidad, es
lo que nosotros percibimos como tal.
A pesar de nuestra irracionalidad, somos
capaces de modificar en su momento si podríamos tomar decisiones erróneas, o
usar tecnología para las limitaciones natas. Si las empresas y los políticos entendieran
todo lo anterior, podrían diseñar mejores productos y políticas públicas para
ofrecer “almuerzos gratuitos.”
Esperamos esta respuesta te sea de utilidad y
recuerda #benditairracionalidad :D
