¿Qué pasaría si fueras a comer con tu suegra y al final de la excelente comida que te preparó, le dijeras: “Excelente platillo suegra cuanto le debo por esta maravillosa comida” o cuando salieras con tu novia y al momento que la llevas a su casa le dijeras: “Gracias por la maravillosa cita y el excelente sexo que tuvimos, ¿Cuánto te debo?" Tendrías inmediatamente una bofetada bien merecida en tu mejilla. ¿Qué pasa aquí? Vivimos en un mundo de normas sociales, las cuales son solicitudes con un transfondo de educación, cortesía, amistad o reconocimiento, como por ejemplo cuando abrimos la puerta a una persona o cuando llegamos a una cena en casa de un amigo con una botella por cortesía o como decimos aquí en México “´pa no llegar con las manos vacías”. Por otro lado, también existen las normas de mercado o monetarias, las cuales implican asignar un valor monetario a una determinada actividad o situación a cambio de este beneficio. Un ejemplo claro ejemplo de estas dos normas sería el sexo; en las normas sociales podemos tener sexo con alguien gratis (obviamente tu pareja, si es que tienes), y en las normas monetarias esta el sexo pagado, las sexo servidoras. Sin embargo, que pasa si unimos las diferentes normas en diferentes contextos, no creo que a tu pareja le agrade que les dinero por tener sexo y tampoco a una sexo servidora le gustara realizar su trabajo gratis. En una situación opuesta, los policías o bomberos en otro países tiene un sueldos razonables, no obstante, la mayoría de ellos realizan este trabajo para obtener el reconocimiento, dentro del contexto de normas sociales.
Cada una de las personas en las
diferentes normas y contextos tiene objetivos esperados y deseables diferentes,
por lo cual no podemos asumir que unas son malas y las otras no. Si bien, cuando cruzamos esa línea tan delgada entre
ellas es cuando entendemos el costo de las mismas. Finalmente nosotros como
mercadólogos ¿Cómo podemos unir esta información con nuestro trabajo diario?
Podemos detectar en que contexto el consumidor compra nuestro producto, en qué
momento los usa, lo comparte como un agradecimiento social o para sentirse
reconocido. Así podemos entender que tipo de comunicación dirigir a este
consumidor.

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