Para
cada ser humano la confianza es relativa, sin embargo en algo en lo cual
podemos acordar es que es muy fácil de perder y muy difícil de ganar. Desde el
punto de vista del autor la confianza es uno de los activos más importante en
la vida social y laboral del ser humano, debido a que el deterioro de la misma
logra la perdida de una relación. Un ejemplo claro de confianza es la que damos
a los productos que consumimos, ¿Por qué consumimos un producto y otro? ¿Por
qué confiamos en una empresa y en otras no? La confianza en marketing es la
expectativa futura que tiene el consumidor sobre tus productos, la cual se debe
cosechar y alimentar durante el periodo de relación del consumidor con el mismo.
¿Cómo se logra esa confianza? Primero que nada la oferta del producto debe de
cubrir las expectativas y necesidades básicas que busca satisfacer el consumidor,
en consecuente un buen desempeño del producto desarrollara un sentimiento de
pertenencia y de afiliación al producto, logrando así una relación emocional entre
el consumidor y el producto, y finalmente una confianza otorgada al mismo. Cabe
aclarar que la intensidad de esta relación dependerá de la categoría del
producto, en categorías con alto involucramiento la relación es mucho mayor, en
categorías de bajo involucramiento la relación es menor.
Por otro lado,
en el ámbito personal aplican los mismos principios; siempre buscamos conservar
las relaciones interpersonales que tenemos a través de muchos elementos, siendo
una de los más importantes, la confianza. Finalmente, esta confianza atribuye otros valores a los
productos o a nuestras relaciones, como son la honestidad y el respeto; los
cuales apoyaran el posicionamiento del producto o de nosotros mismos con otras
personas generando asociaciones fuertes y positivas, blindando ese el espacio
que ocupemos en la mente de nuestro
consumidor.

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