Seguramente has estado en ese incómodo momento cuando al
compartir un platillo sólo queda un solo bocado, misteriosamente a todos se les
quita el hambre y nadie quiere ser el gordo (aunque seguro a más de uno se le
hace agua la boca) y es que todos nos regimos por dos tipos de normas:
Las normas sociales son aquellas que impiden que acabemos
con todo cuanto se cruce en nuestro camino, por alguna extraña razón nuestro
sentimiento de justicia social se hace presente y nos impide consumir más de lo
que en promedio está destinado de acuerdo a la cantidad de producto y el número
de personas; imaginemos por un momento que hay chocolates gratis, todos sin
dudarlo tomarán 1 o 2, me viene a la mente el ridículo social que sería usar
las bolsas del saco para acaparar todos los ferrero rocher posibles en la
fiesta del embajador, al fin que es gratis!!!
Por otro lado existen las normas del mercado, que pasaría si
en lugar de ser gratis los cobrarán a 50 centavos (muy por debajo de su precio
real), entones bajo este precepto nadie tendría empacho en decidir maximizar su
restricción presupuestaría y comprar hasta llenar los bolsillos (mi maestro de
eco I seguro está sonriendo).
Qué pasa aquí?¿? bajo el precepto de normas
sociales la bestia parece estar dominada, pero al momento de cobrar por los
chocolates se activa el chip de las normas de mercado y eso, diría la nana
goya, eso … es otra historia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario