Una amiga contó que en una ocasión en un examen de Eco I el profesor les dejó calificar su propio examen, esto sin lugar a dudas es una prueba de honestidad, mi amiga comentó que sólo cambió aquellas respuestas que al escucharlas se le hicieron tan claras y que sí las sabía, sólo que se había confundido con la redacción, ante mis ojos y los de cualquiera esto se llama hacer trampa, sin embargo mi amiga no lo consideraba así, ya que no se subió la calificación a algo injustificable pero sí logró pasar del mediocre 7 a un aceptable 8.
Por supuesto que mi amiga nunca consideraría robar un auto, hacer un fraude bancario o matar a alguien, porque eso está mal y ella no es una criminal (cómo dijo cuando la molestábamos por su confesión), pero entonces, acaso nuestra percepción de lo que está bien y está mal se ve un poco distorsionado por la magnitud del crimen?¿?
Lo cierto es que lo aceptemos o no todos somos un poquito criminales, ya sea al robar una frambuesa del supermercado, hacer trampa en un examen o decirle que vamos antes al pesero cuando no traemos el peso adicional que nos cobra por pasar la avenida; aunque también es cierto que también somos un poquito héroes al regresar una cartera aún cuando no seamos reconocidos, o cuando le decimos al tendero que nos dio cambio de más ... bendita irracionalidad.
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