Recuerdo algunos años locos de juventud… era el año de 2012
y por alguna razón en ese momento salía con 3 guapísimas chicas … esas cosas
pasan sólo una vez en la vida; por alguna extraña razón no podía decidirme por
ninguna, y es que las 3 tenían algo especial que ninguna otra, las 3 son
guapas, inteligentes, exitosas y cada una tenía algo que me atraía como la miel
a las abejas, entonces: porqué es tan difícil comprometerse?¿?
Por alguna extraña razón tendemos a dejar puertas abiertas,
nos da terror dejar pasar una oportunidad, nuestra aversión a riesgo parece no
dejarnos disfrutar una decisión, ese pepe grillo que se mete en nuestro cerebro
sembrando una pequeña duda… que va germinando hasta convertirse en un martirio,
en el que hubiera pasado.
Podríamos pensar que es sólo un problema de múltiples
opciones, pero imaginemos que logramos reducir el problema a sólo dos opciones,
en ese momento nuestra cabeza está a punto de estallar por no saber elegir sólo
una opción con el riesgo de dejar pasar la otra, eso amigos míos es lo que los
economistas llaman costo de oportunidad.
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